[Los Ángeles, California,] noviembre 9 de 1908

 María de mi corazón:

Después de haber escrito la otra carta que encontrarás en el lado derecho, recibí tu cartita con la ropa. No me habían entregado la ropa porque se les olvidó. Mándame de día la ropa para evitar todo eso. Mi vida: no entendí bien tu cartita. Está muy borrada la letra. Escribe fuerte y claro, pues no tengo mucha luz para ver. Yo ya perdí la esperanza de salir pronto, por que no hay la agitación que se necesita. Debería haber meetings cada semana, protestas, demostraciones, información constante de la prensa, y nada hay. Esa falta de actividad de los amigos me costará 9 ó 10 años de cárcel. Ya lo verás. La inacción de los amigos me tiene en la cárcel. Yo no escribí la carta en que se llama marranos a los americanos. Esa es obra del gobierno de [Porfirio] Díaz para quitarnos todo apoyo. Muchas partes de tu cartita no las entiendo porque no pintaste bien las letras. Adiós. Recibe mi corazón, amada mía, y mis besos ardientes en tu boquita y en tus ojos tan lindos. Ya no tengo trapo. Manda más trapo.

Ricardo
Pon mi nombre a los paquetes que mandes.