[Los Ángeles, California, s./f.]

María:

Aplaudo con toda mi alma tu ardiente deseo de que muera en el pecho de los hombres el odio de razas. Ese odio es producido por la mala educación que imparten en todos los países las sociedades capitalistas y ese odio desaparecerá por medio de la educación libertaria. Yo deseo, amor mío, que te fijes bien en el espíritu del Programa del partido liberal. Los clubes afiliados al partido liberal y que por las circunstancias especiales en que se encuentra el país son secretos, quieren la igualdad económica y por esa igualdad tomarán las armas en el próximo movimiento contra las dos tiranías: la de los ricos y la del gobierno. Ves pues encantadora María que las tendencias de nuestro partido son exactamente las mismas del partido socialista internacional, respecto de la inquina de razas esa inquina se acabará por medio de la educación cuando seamos libres. Por lo demás no permitirá el gobierno mexicano la instalación de ningún club socialista. Las tentativas que se han hecho para ello han dado por resultado la persecución furiosa de las autoridades para fundar clubes abiertamente socialistas, es decir, que lleven ese nombre porque en realidad son socialistas, nuestros clubes liberales secretos. Necesitamos derribar el despotismo primero. Nuestros clubes no se llaman socialistas pero lo son.  
            Vida mía, no me mandaste los fósforos y por esa falta si estuvieras conmigo me comería tu cabecita a besos, para que te acordaras. Necesito mucho esos fósforos, si no fuera por Orteguita no tendría yo ni qué fumar. Cada lunes me manda una comidita y tabaco. De nadie mas recibimos nada. Ya verás si tenemos o no buenos amigos. Como te he dicho no quiero que tú me compres nada, lo que sí debes traerme es tu amor, eso es lo que quiero de mi María y también que me escribas mucho, mucho de tu amor, nada más para no gastar los trapitos. Cuando esté yo libre entonces me hablarás de la causa y me harás feliz con tus caricias y yo también, no pienses cosas tristes piensa en que te amo mucho, mucho, piensa que te he escogido para que tengamos un hijo, formado con la sangre de los dos, piensa en esa dicha. Piensa en los lazos que nos estrecharán y nos empujarán a amarnos más cuando des a luz el niño que produzca nuestro amor … Piensa en la ternura que tendrá para ti tu Ricardo. "Ricardo mío, ya me hiciste madre", sí, mi encantadora mujercita, piensa en toda la dicha que nos proporcionará nuestro amor, y sobre todo ten confianza en mí que soy un hombre de conciencia y de corazón. Te he escrito, como siempre lo que me dice mi corazón, todavía tengo tu retrato, lo beso con una ternura que desearía gastar en ti, si es que mis sentimientos pueden gastarse. No, mis sentimientos no se gastan ni se pierden, tengo un depósito de ternura, que no podrás agotar, amor mío ¿por qué no pasas para verte? Ya sabes, pasa entre 5 y 51/4; a esa hora te espero todos los días pero no vienes, ven, mi vida, vives tan cerca que no ha de costarte gran sacrificio venir a pasar con frecuencia para que te vea el hombre que está loco por ti. La esposa de Librado [Rivera] tuvo visita el lunes en la salita con su esposo y María: si algo sagrado y sincero hay en mí es el amor que te tengo a ti como mujer, a la revolución como ideal. María y revolución, eso es lo que ocupa mi corazón.  
            Por amarlas a ustedes dos sufro. Sí, sufro por amarte y por amor a la revolución, pero el sufrimiento no me hace olvidarlas y a las dos las acaricio con mi pensamiento. Tú, ángel mío, debes estar tranquila y esperar a tu Ricardo que tanto te ama. Hay miles, hay millones de mujeres bellísimas ¿pero tienen los encantos que tiene mi María? Haz por conseguir visita mi vida, mi vida. En días que no son de visita tal vez consigas que nos veamos en la oficina. Voy a escribirle a mi hijita, infórmate bien qué clase de personas son ésas con quienes quiere quedarse. De veras que es absurdo eso de que les regales a nuestra hijita. Cuando tú y yo nos muramos entonces podrá otra persona hacerse cargo de nuestra Lucía. Adiós, María de mi vida, quiere mucho a Ricardo, quien por su parte te ama con toda su alma. Recibe mis más ardientes besos en tu boquita y el amor sin límite de tu

                                   Ricardo

Adorada hijita mía:

Recibí en la ropa el último Appeal [of Reason] 1 está muy bueno y muy bueno también está que la liga de Chicago haga nuestra defensa. Salúdame a Violeta [Elizabeth Trowbridge] muy cariñosamente. No sabemos cuándo nos llevarán a Arizona, si la agitación sigue tendrán que ponernos en libertad. Todo irá bien, y no se necesita más que esperar con calma. Si ves a nuestro hermano [Job] Harriman dile que no se le olvide el The Border2 y los números de Appeal que le dije que no he visto. ¿Dijiste a Rómulo [Carmona] lo de Martín B. Fuentes? Estoy muy contento porque aunque estamos presos, se está exhibiendo la salvaje tiranía de [Porfirio] Díaz. Ahora sólo me falta formar con ustedes mi familia. Sueño con mi simpática familia, mi hijita tan tierna y buena y mi mujercita tan bondadosa y amante con su Ricardo. Adiós, hijita mía. Tal vez este año comience la revolución de nuestros sueños. Te ama de todo corazón tu padre

                                  Ricardo

1 The Appeal to Reason, Girard, Kansas, editado por Julius A. Wayland y Fred Warren Órgano informativo del Partido Socialista Norteamericano. Se interesó en las actividades del PLM hacia 1909. A principios de ese año publicó una entrevista con RFM desde la cárcel de Los Ángeles, Mantuvo una postura simpatizante hacia los liberales hasta 1910, a partir de ese año se inclinó hacia Madero y posterirmente hacia Venustiano Carranza. Los artículos sobre la situación en México, en los primeros años, corrieron por cuenta de Eugene Debs, Mother Jones, Bill Haywood, John Murray, James Roche, Primrose D. y Frances Noel, Ethel Duffy Turner, Elizabeth Darling Trowbridge y, fundamentalmente, John Kenneth Turner

2 The Border, (noviembre de 1908- marzo de 1909), Tucson, Arizona, ed. John Murray. Revista mensual. Financiada por Elizabeth Trowbridge. Bajo la apariencia de una revista dedicada a la exaltación de la cultura fronteriza de Arizona, estaba orientada a hacer una campaña en defensa de los miembros del PLM presos en los Estados Unidos, así como a la denuncia de la situación social en México durante el régimen de Díaz. Colaboraron en ella, además de Murray y Trowbridge, Ethel Duffy Turner, Manuel Sarabia, Tomás Labrada, los Noel, James Roche, Juan Sarabia, Joseph J. Noel y Marcellus Brown.