Los Ángeles, California, 27 de noviembre de 1908

Ricardo mío:

Estoy triste porque no te he visto. El domingo pase dos veces en la tarde y no te vi, comprendo que creíste que no pasaría porque estaba lloviendo, el lunes en la noche apenas te distinguí pues di la señal combinada pero creo que no la viste. El miércoles te mandé un cheque […] pasé dos veces, la última me estuve un ratito enfrente de tu celda hablando con unas muchachitas que me preguntaron por ti. Son de las que asistieron a los meetings. Hoy llegó Violeta [Elizabeth Trowbridge], mañana la espero. Tenemos que arreglar algunas cosas. Yo no quiero que sepa el niño lo que yo haga. Violeta me preguntó que si le decía y yo le contesté que no. Lázaro [Gutiérrez de Lara] está muy mal con el Partido Socialista ha hecho cosas que no se pueden pasar, no te las digo porque es largo. Lo único que le dio entrada a nuestro fino amigo tú sabes que fue tu recomendación. Tú sabes que yo lo aprecio, y te decía bien de él, pero ante los hechos no hay argumentos. Hay algo que Violeta no quería que se supiera antes de tiempo y Lázaro lo ha dicho en público. No creo que lo hiciera con mala fe, pero esto perjudica. Lázaro es pretencioso, quiere saberlo todo y no sabe nada. Tú sabes que cuando una persona quiere ser más que las otras queda en el suelo. Constantemente veo a [Job] Harriman y sé lo que pasa. Dice que en enero tendrán que llevarlos ¡a Arizona! ¿Qué dices? ¿Te resuelves a que te lleven? Al decirte que quería venir entre 12 y 1 de la noche no era con el sólo objeto de platicar, no mi vida, sería mucho placer para mí, pero quiero algo más, quiero trabajar por fuera y tú por dentro ¿me entiendes?, lo demás tú comentarás que haríamos después. Creo que en Arizona no te pasaría nada, todo está agitado. Ya se procurará quien te vigile en la cárcel para que no puedan plagiarte. Si te resuelves a lo primero como que lo más a propósito es cuando está lloviendo y hay oportunidad de llegar a la ventana sin trabajo antes que acaben la finca, todo está bueno, esta idea no sale de mi cerebro. Comenta, mi cielo, como gustes, que la fe mía es mística pero saldrás. ¿Qué no has visto que en las cosas difíciles de la vida viene la solución de lo que hemos creído un problema? Los hombres no son absolutos, esto es lógico, también en esto me fundo, creo que pronto estarás libre […] el congreso en Chicago no es no más para los presos rusos, es también para usted y todos aquellos que sean políticos. Busca bien los periódicos para que veas las noticias. En Labor procuro que sepan lo que pasa. Duerme tranquilo, ya es muy noche. Te besa
                            

       María