Washington, D. C., March 18, 1911

Mr. Ricardo Flores Magón,
Headquarters of the Junta of the Mexican Liberal Party
519 1/2 E. Fourth St., Los Angeles, California.

Dear Sir:
Your favor of the 11th instant to hand and contents noted.  It is impossible to attempt to convey to you the intense interest I feel in the military movements now being conducted under the direction of the president of the United States. It is difficult, and may be simply a matter of surmise of the ultimate purpose of these "maneuvers". Thinking, earnest Americans, who love our republic and the principles upon which it is founded, can only entertain the hope that your apprehensions may be unfounded. I say this not simply for the preservation of the rights of the people of Mexico to the government of their own affairs, but also for the integrity of the United States and the liberty of our people.
After receiving your letter with its request to me to enter protest, my first impulse was to refer the matter to the executive council of the American Federation of Labor for decision, but before show doing I should say to you that I have not seen concretely stated the principles and purposes for which the revolutionary movement in Mexico was begun. I do not refer to the negative side, but to the affirmative. I think the American people should by the authorized spokesman of the revolutionary movement in Mexico, what it aims to accomplish as a constructive power, if entrusted with the powers of the government of Mexico. If the present regime is to be supplanted by another, without fundamentally changing the conditions which shall to make for the improvement for the workers’ opportunities, and a greater regard for their rights and their interests, then the American labor movement can look upon such a change with entire indifference.
If you will communicate to me the information which I seek, I shall in turn communicate it to my colleagues of the executive council of the A. F. of L. for their instructions in the premises. I assume that you are aware that it would be impossible for me to take any definite action upon so momentous a matter as the one under consideration without the approval of my colleagues.
I repeat, however, that it is my sincere hope that the military movements of troops of the United States 1 may have no further purpose than at first stated by President [William H.] Taft "maneuver and mobilization of the forces for educational purposes".
Hoping for an early reply, I am, Yours very truly.

Samuel Gompers
President of the American Federation of Labor

 

Federación Norteamericana del Trabajo.
Washington, D. C., a 18 de marzo de 1911.

Sr. Ricardo Flores Magón,
Oficinas principales de la Junta del Partido Liberal Mexicano,
519 1/2, E. 4th St.,
Los Ángeles, Calif.

Estimado Señor:
            Hemos recibido y tomado nota de su amable del 11 de los corrientes. 2 Me es imposible tratar de transmitirle el intenso interés que tengo por los movimientos militares que actualmente están siendo conducidos bajo la dirección del presidente de los Estados Unidos. Es difícil [saber cuáles son] los propósitos finales de estas “maniobras”, por lo que dan lugar a simples especulaciones. Los norteamericanos pensantes, honestos, amantes de nuestra República y de los principios en se funda, no pueden sino abrigar la esperanza de que los temores de usted carezcan de bases.  Digo esto, no simplemente para preservar los derechos del pueblo de México al gobierno de sus asuntos propios, sino en consideración a la integridad de los Estados Unidos, y a la libertad de nuestro pueblo.
            Tras recibir su carta en la que me solicita participar en la protesta, mi primer impulso fue someter el asunto a la consideración del concejo ejecutivo de la Federación Norteamericana del Trabajo para que decidiera; sin embargo, antes de hacerlo, debo decirle que no consigo ver claramente estipulados los principios ni los propósitos que han dado origen al movimiento revolucionario en México. No me refiero al aspecto negativo, sino al positivo. Me parece que el pueblo norteamericano debe ser el portavoz autorizado del movimiento revolucionario en México, de lo que pretende lograr en calidad de poder constructivo si consigue que se le confíen los poderes gubernamentales de México. Si su propósito fuese que un nuevo régimen sustituya al actual, sin que por ello cambiaran fundamentalmente las condiciones necesarias para mejorar las oportunidades de los trabajadores, así como para estimular una mayor preocupación por sus derechos e intereses, entonces el movimiento laboral norteamericano podría considerar ese cambio con absoluta indiferencia.
            Si usted pudiera comunicarme la información que requiero, yo podría, a mi vez, someterla a mis colegas del concejo ejecutivo de la A. F. of L., para que determinen lo pertinente. Supongo que se dará cuenta de que me es imposible emprender cualquier acción definida con respecto a un asunto tan trascendental como el que nos ocupa, sin la previa aprobación de mis colegas.
            Reitero, no obstante, que guardo la sincera esperanza en que los movimientos de tropas de los Estados Unidos no tengan otro propósito que el declarado al principio por el presidente [William H.] Taft: “maniobras y movilización de las fuerzas con fines de entrenamiento”.
            Esperando su pronta respuesta, quedo de usted muy atentamente.
            Samuel Gompers.
            Presidente de la Federación Norteamericana del Trabajo.

1 Véase misiva del 11 de marzo de 1911 El 6 de marzo de 1911, el presidente de los Estados Unidos, William H. Taft, ordenó la movilización de 20 000 hombres a la frontera con México.

2 Vid., supra, carta núm. 305.