[Los Ángeles California, 3 de mayo de 1911]

[Pedro Esteve]
[Nueva York]

[…] Tenemos ya en nuestro poder a Tijuana.
En realidad el Partido Liberal domina en estos momentos una vasta extensión territorial en Baja California, y se necesita ya en esa extensión del territorio la acción netamente revolucionaria. En una palabra: se necesita dar ahí el ejemplo de la expropiación. Pero para llevar a cabo tan hermoso acto se necesita más contingente consciente que evite una posible reacción de la burguesía. Así, pues, urge que vengan a la Baja California muchos anarquistas de todas partes del mundo para que apoyen la expropiación de la tierra y de la maquinaria. Hay en la Baja California tierras preciosas, minas muy ricas y puertos magníficos. En manos de los libertarios la Baja California se sacarán de ella elementos bastantes para llevar la revolución a todo México y aún al mundo entero, porque es muy grande la península y muy rica; pero está muy poco poblada.
            De allí podemos sacar elementos para robustecer las columnas liberales que operan en otras partes de México y para poner en pie nuevas columnas liberales y de modo de hacer más poderosos el movimiento libertario.
            Así, pues, invita a los compañeros de otras partes y de ese lugar, para que se pongan en marcha, procurando para no ser arrestados, no violar las desdichadas leyes de la Neutralidad. Se necesitan muchas armas y mucho parque para que las tomen los compañeros que vayan llegando.
            Vamos a procurar tener más fondos para los pasajes de los compañeros. Así, pues, invítalos para que, cuando tengamos los pasajes se pongan en camino, no en masa, sino individualmente para evitar trastornos aquí que harían perder mucho terreno en el avance de la Revolución Social en México.
            No queremos que se vayan desde luego a la Baja California, porque deseamos formar cuerpos especiales de puros libertarios que se encargarán de evitar ora una traición, ora una reacción de la burguesía […]