Los Ángeles, California, mayo 30 de 1911

Querido compañero Pedro Esteve:
[Nueva York, Nueva York]

Salud.
Recibimos tu telegrama anunciando la fiesta para reunir fondos que se destinarán para auxiliar a los bravos compañeros en México.
            Por el Manifiesto que te adjuntamos, 1 verás que nos dirigimos ahora a los soldados de [Francisco I.] Madero invitándolos a tomar parte en la verdadera Revolución, la de Tierra y Libertad.
            La caída de Porfirio Díaz y la impotencia de Madero para sofocar el movimiento revolucionario, ha venido a abrir los ojos a todos aquellos que creían que se trataba solamente de un mero cambio de presidentes.
            Los revolucionarios del sur de México desconocen por completo la autoridad de Madero. Los revolucionarios de la costa occidental de México, lo desconocen igualmente. Los revolucionarios de la extensa región que comprende el sur de Chihuahua, todo Durango, suroeste de Coahuila y norte de Zacatecas han declarado terminantemente que no reconocerán a Madero y que las nuevas elecciones no resolverán nada benéfico para el pueblo. En Puebla han sido fusilados dos Delegados de Madero que fueron a ponerse al frente de las fuerzas revolucionarias. El llamado Partido Científico, que fue el mejor apoyo de Díaz, está tramando una conspiración  para asesinar a Madero. El gobernador de Veracruz, Teodoro Dehesa, apoya a [Bernardo] Reyes, y éste tiene de su parte a la burguesía del importante estado de Jalisco y las simpatías de generales y coroneles del Ejército Federal. En nuchos estados hay bandas independientes que desconocen por completo la autoridad de Madero. Y en este caos formidable andan los nuestros luchando por poner en práctica el principio de Tierra y Libertad.
            Los ilusos creían que todo iba a apaciguarse con la sola caída del tirano; pero está resultando todo lo contrario. Los mismos soldados de Madero están elevando solicitudes a su jefe pidiéndole  que les den salvoconductos en que conste que son libres para marchar a sus hogares con sus armas; otros de sus soldados le piden que continúe la lucha por algo mejor que la silla presidencial. Sus generalitos no se conforman  con que sea Madero el que gane el ambicionado sillón pues habiendo sido ellos los directores de las batallas, se creen con mejor derecho a oprimir al pueblo como mandones.
            Las ambiciones se han desatado y hay una multitud de banderías. El catolicismo, que fue uno de los más grandes sopportes de Madero y lo ayudó, ahora se levanta independientemente de Madero y acaba de ostentarse abiertamente como Partido Católico Nacional. La fuerza de ese partido es grandísima, porque cada cura, cada presbitero y aún cada sacristán es un leader.
            Ahora, más que nunca, están las cosas en México favorables para materializar el principio de Tierra y Libertad. Los anticlericalistas, que hay en gran número, tendrán que unirse a nuestros compañeros. Madero, en la situación falsa en que se encuentra, tal vez se una a los del Partido Católico Nacional o se marchará a la vida privada al ver que el movimiento revolucionario no tuvo la pronta terminación que tanto deseaba para llegar al poder.
            Esta es a grandes rasgos la situación actual de México. El deseado caos se ha hecho, y en medio de él nuestros compañeros esparcen la semilla rebelde antiautoritaria y anticapiltalista.
            No se necesita otra cosa que rifles en abundancia y buenos cañones para armar a nuestras columnas libertarias, y esperamos que todos los trabajadores del mundo nos ayudarán en la empresa enviando sin cansarse su constante óbolo.
            La prensa capitalista está ocultando cuidadosamente la verdadera situación; pero los mismos burgueses que por centenares llegan a las ciudades fronterizas americanas y a San Antonio [, Texas], Tucson, Phoenix[, Arizona], Los Ángeles,San Diego, San Francisco[, California] y otras muchas, vienen aterrorizados del formidable movimiento revolucionario.
            Sírvete dar gracias a los compañeros que nos ayudan y tú recibe un abrazo fraternal de nuestra parte.

Ricardo Flores Magón

1 Refiérese al manifiesto "A los mexicanos", firmado por Enrique y RFM, Antonio de Pio Araujo y Librado Rivera. Hoja suelta fechada el 18 de mayo de 1911 en Los Ángeles, Calif..