Los Ángeles, California, junio 28 de 1911

Hermano Pedro Esteve:
[Nueva York]

Salud:
No te había escrito antes por falta de tiempo. Materialmente me hago pedazos para trabajar y no consigo estar al corriente. Me hacen mucha falta los compañeros que todavía están en la cárcel por falta de personas que quieran dar la fianza que les corresponde. 1 Yo salí en libertad bajo fianza de cinco mil dólares. Crecídisimas son las fianzas que nos fijan para que podamos salir de la cárcel. Ojalá que todos los compañeros redoblasen sus esfuerzos, para que, al menos con dinero depositado en una compañía de seguros, pudiéramos vernos libres y así no se entorpecieran nuestros trabajos.
            Tengo a la vista una carta que escribiste al buen camarada [Víctor] Cravello, quien nos hizo entrega de la cantidad de trecientos sesenta pesos, sesenta y nueve centavos oro que enviaste. En el próximo número de Regeneración publicaremos la lista respectiva.
            Esta remisión de dinero vino con mucha oportunidad. Este es el momento más terrible de la lucha por Tierra y Libertad. El silencio de la prensa burguesa enfría el entusiasmo de los simples entusiastas, que desgraciadamente son los más de los que ayudan. En cuanto a los convencidos, esos no se desaniman, esos trabajan; pero son los menos. Si a esto se agrega al atentado de que hemos sido objeto, ya comprenderás el desaliento de los que adoran el éxito.
            Por este motivo, o mejor por estos motivos, las entradas de dinero han disminuído en los momentos precisos en que más gastos hay que hacer, ya no sólo para atender al movimiento en México, sino para la publicación de Regeneración y el pago de los gastos de nuestra defensa ante las cortes americanas.
            Por falta de parque se perdio Tijuana [, Baja California]. Los bavos compañeros lucharon ahí como leones hasta que quemaron su último cartucho. Hay que rectificar la noticia que apareció en el último número de Regeneración sobre la batalla en Tijuana, pues solamente murieron en ella tres de los nuestros, y uno fué herido. De los federales resultaron más de cincuenta muertos. Agotado el parque, los compañeros se pasaron al lado americano.
            Mexicali se perdió por la traición de Rodolfo Gallegos, un miserable que nos engañó vilmente y se vendió a los capitalistas americanos del norte de Baja California.
   Sin embargo, los pesimistas no deben desalentarse, pues sería ridículo pretender que la Revolución Social estaba confinada en un rincón del territorio mexicano. Acabo de recibir cartas muy interesantes de los estados de Chihuahua y Coahuila. Una es del firme y valeroso compañero José María Rangel, quien con el no menos firme y valeroso Inés Salazar, hacen la campaña liberal en el norte de Chihuahua. Casi diariamente se han estado batiendo esos compañeros. Como recordarás, eran 17 solamente cuando tuvieron su primer combate con los maderistas el sábado 3 de este mes. Ahora son ciento cincuenta y ya habrían acabado con los maderistas del norte de Chihuahua, si tuvieran bastante parque me dice Rangel en carta del 20 de este mes, que estaba por unir a su columna otra columna liberal que anda por el rumbo de San Antonio, Chihuahua. Si ya se unieron, muy pronto será dueña la Bandera Roja de una gran extensión territorial del estado de Chihuahua. En el sur de Chihuahua según el mismo Rangel, operan unas guerrillas liberales. Como es muy difícil la comunicación, no tenemos detalles de las operaciones de dichos compañeros.
            El compañero Emilio P. Campa, que dirige las operaciones militares del Ejercito Liberal en el estado de Coahuila, nos comunica en carta el 25 del corriente el último combate que sostuvo con los maderistas. Al mismo tiempo nos avisa que de varias partes del estado se han desprendido columnas maderistas para ir a atacarlo. Por lo pronto, las fuerzas maderistas, aunque superiores en número no se han atrevido a hacer un segundo ataque por el revés que sufrieron anteriormente.
            Tenemos cartas de Sonora, en que nos comunican que los indios yaquis han comenzado ha desalojar de sus tierras a los colonos americanos y mexicanos que se habían posesionado de ellas.
            Del estado de Morelos se sabe que han llegado varios batallones de infantería, procedentes de la ciudad de México, y varias baterías para asesinar a los dignos habitantes de ese estado que "se atrevieron" a tomar posesión de las haciendas de caña de azúcar. Estos habitantes tonaron las haciendas, rozaron los plantíos de caña, barbecharon las tierras y se pusieron a sembrar lo más.
            Ya veremos qué recibimiento hacen los expropiadores a los sicarios del Chato Madero. En Jalapa, capital del estado de Veracruz, hubo un tumulto de carácter netamente político; pero que revela el desbordamiento de ambiciones de los mismos políticos, cosa necesaria para el fomento del caos salvador dentro del cual podrán los verdaderos revolucionarios hacer la propaganda y engrosar sus columnas de combatientes. Hubo una manifestación de individuos que querían imponer como gobernador del estado de Veracruz a un tal [Emilio] Leycegui, y a la mejor resultó otra manifestación que proclamaba para gobernador un tal [León] Aillaud. La colisión se produjo, hubo tiroteo fenomenal resultando muchos muertos y un número fabuloso de heridos.
            Esto que ocurrió en Jalapa, está ocurriendo en otras partes del país.
            Las guerrillas liberales se multiplican en todo el país. La prensa mexicana las llama cuadrillas de bandidos. Pronto esas guerrillas serán batallones y ejércitos.
            Los liberales tomaron Casas Grandes, Chihuahua. Desgraciadamente eran muy pocos y no pudieron resistir el ataque de los maderistas; pero ahora están en la Sierra en donde se harán de buenos elementos.
            En Jalisco no cesa la lucha entre liberales y maderistas, según carta de un compañero de dicho estado que es muy importante.
            Las huelgas de trabajadores se suceden día a día; pero como no tienen armas, son asesinados vilmente por los esbirros de Madero. En casi todos los minerales del estado de San Luis Potosí hay huelgas en estos momentos.
            Los indios de Veracruz están sobre [las] armas. Esos son compañeros viejos nuestros. Muchos de ellos han sido torturados en las prisiones de México. Ahora están decididos a continuar la lucha por Tierra y Libertad, pues todos ellos, sobre todo los del Cantón de Acayucán, fueron despojados de sus tierras por aventureros extranjeros.
            El periódico burgués, El Impacial, declara que es imposible que pueda haber elecciones debido a las circunstancias en que se encuentra la República.
            No será extraño que en unas semanas más, varias guarniciones maderistas se decidan a enarbolar la Bandera Roja. He recibido cartas en que dichas guarniciones me invitan a que acepte yo mi candidatura para Presidente de la República, ofreciéndome ponerse a mi disposición. Naturalmente me he rehusado a acceder asus pretensiones y eso es lo que hace titubear a esas pobres gentes que no pueden vivir sin amos. Sin embargo, espero que algunas de esas guarniciones maderistas, se convencerán de que hago bien en rehusarme.
            Quisiera escribirte más; pero estoy solo y tengo mucho trabajo.
            Salud y Revolución Social

Ricardo Flores Magón

1 Enrique y RFM, Librado Rivera y Anselmo L. Figueroa fueron arrestados el 14 de junio de 1911 en las oficinas de Regeneración en Los Ángeles, Calif., por agentes federales. Fueron enviados a la cárcel del condado acusados de violar las Leyes de Neutralidad por su participación en la campaña del PLM en Baja California. Se les fijó una fianza de 2 500 dólares. Ese mismo día RFM salió bajo causión. Los demás permanecieron presos. RFM regresó a prisión el 10 de julio y volvió a ser liberado, esta vez junto a Librado Rivera el 18 de ese mismo mes. Enrique Flores Magón y Anselmo, obtuvieron su libertad hasta el 6 de septiembre del mismo año. El juicio dio inició el 14 de abril de 1912 y el 25 de julio fueron sentenciados a un año cuatro meses de prisión en la penitenciaría de Mc Neil Island, a la que fueron transladados el 4 de julio.