Los Angeles, California, October 16th, 1911

[s.d.] [s.l.]
My dear friend and comrade: 

GREETINGS
            I have the pleasure of  refering to yours of the 6th and 10th of this month. In fact, the Reyistas, Vazquistas and other “istas” are rapidly preparing themselves, and it is hoped that the country will soon be in a state of complete revolution. We earnestly desire at this time to take the land; but we are the poor. What we must do to take advantage of the political evenments? and this encreases the force of the Liberal Party during the corsing action, for many of the prominent people are only waiting for the revolution to develop further before taking part. We should therefore view the sitation calmly. The Liberals should not become dismayed, but should comprend; also it is necessary to keep the country in a continual state of conmotion and should see to it that from now on no peace is had in the country until something is accomplished for the working man.
            The revolution is going to be prolonged through a number of years. Many governors are going to serve one after the others for a few months, until the Social Revolution has accumulated sufficient force to triumph. During the recent [Francisco I.] Madero revolution there were not as many conscientious Liberals as now; and within two, three, four or five years there will be more, until the […] shall achieves their liberty.
            As I have said before, what we must do is to take advantage of the special circumstances in which the country finds itself, to advance the results of our work. Yuo can rest assured that with each movement of those that govern the masses will become more and more disgusted; thus in the minds of this people our ideal will gain strength. In the ranks of the Liberals there are now many who were Maderistas; they have simply become convinced that personal flags cannot come to the assitance of the working classes. Are the Cientificos, the Reyistas and the Vazquistas going ahead?
            Are the waters agitated?  So much the better;  for during the time of these troubles the Liberals can take action much easier than during a time of comparative peace which has just passed.
            I have little confidence in J. M. García, as you say.  However, we shall see what he does.
            I am enclosing herewith someletters for Mexico. Please have them mailed from [Ciudad] Juarez[, Chihuahua] so they will not go from El Paso [Texas].
            I have thought about having your son stay here;  but there is no advisable, as we are constantly under the eye of the authorities and know that thwy are hatching up something against us; we will have to go to jail again, I am sure, in the near future. This would leave your son without protection, and I trust absolutely no one. With the utmost respect and hope for the Cause, I remain
Ricardo Flores Magón

 

Los Angeles, Calif., a 16 de octubre de 1911.

[S. D.] [S. L.]
Mi estimado amigo y camarada:

¡SALUD!
            Tengo el placer de referirme a sus atentas del 6 y del 10 del presente mes. En realidad, los reyistas, vazquistas y otros “istas” se están preparando rápidamente, y es de desear que el país se encuentre muy pronto en un estado de revolución total. Nosotros deseamos sinceramente tomar la tierra en ese momento, pero somos los pobres. ¿Qué debemos hacer en el curso de estas acciones para aprovechar los acontecimientos políticos y este incremento en la fuerza del Partido Liberal? Pues hay mucha gente prominente que sólo está esperando que la revolución se desarrolle más para incorporarse a ella. Es preciso, por tanto, que consideremos la situación con calma. Los liberales no deben dejarse desanimar, sino entender; es preciso asimismo mantener al país en un estado de conmoción, y tenemos que conseguir que de ahora en adelante no haya paz en el campo hasta que algo se consiga para los trabajadores.
            La revolución se prolongará durante varios años. Muchos gobiernos se sucederán uno a otro en el curso de unos cuantos meses hasta que la Revolución Social haya acumulado suficiente fuerza para triunfar. Durante la reciente revolución de [Francisco I.] Madero no había tantos liberales conscientes como hay ahora; y, en un plazo de dos, tres, cuatro o cinco años, habrá más, hasta que […] consigan su libertad.
            Como dije antes, lo que tenemos que hacer es aprovechar las circunstancias especiales en las que se encuentra el país para incrementar los resultados de nuestro trabajo. Ten la seguridad que con cada movimiento de los que gobiernan, las masas se disgustarán más y más; y, por lo tanto, nuestro ideal ganará fuerza en la mente de esa gente. En las filas de los liberales hay ahora muchos antiguos maderistas; simplemente se han convencido que las banderas personales no pueden inclinarse a ayudar a las clases trabajadoras. ¿Son los científicos, los reyistas y los vazquistas quienes están en la vanguardia?
            ¿Están las aguas agitadas? Tanto mejor, porque mientras los tiempos se agiten, los liberales podrán actuar mucho más fácilmente que durante los tiempos de relativa paz que acaban de terminar.
            Como dices, tengo poca confianza en J. M. García. No obstante, veremos qué hace.
            Adjunto algunas cartas para México. Por favor envíalas por correo desde [Ciudad] Juárez, [Chihuahua],  para que no salgan desde El Paso [Texas].
            He pensado acerca de tener a tu hijo aquí, pero no es aconsejable, ya que constantemente estamos bajo el ojo de las autoridades, y sé que algo están urdiendo contra nosotros. Estoy seguro que en un futuro próximo tendremos que ir a la cárcel de nuevo.  Y eso dejaría sin protección a tu hijo, y yo no confío absolutamente en nadie.
            Con el mayor respeto y esperanza por la Causa.
Ricardo Flores Magón