[Cárcel del condado de Los Ángeles, Calif.,] mayo 11 de 1916

[Enrique Flores Magón? ]

Me tienen continuamente encerrado en un cuarto de 3 yardas de ancho por cuatro de largo, sin común ni lavadero. Por lo poco que he visto, así son todos los cuartos. Le dije al carcelero, mejor dicho a uno de los carceleros, que necesitaba yo aire libre, sol y ejercicio. Me dijo que no podría tener más ejercicio que el que me procurase yo mismo andando como ardilla en el cuartucho. Para colmo de males, poco trecho dejan para el ejercicio las dos camas que hay en cada cuarto . Yo, estoy solo en mi cuarto. Le quitan a uno la ropa que trae de afuera, y le plantan un vestidillo tan delgado, que se echa uno a temblar de frio, pues si a mi cuarto no entra el sol, si entra libremente el viento por la ventana, cruzándose con la puerta, cuya mitad es reja. La comida es tan mala como la que dan en los tanques, y tal vez peor, y muy escasa, distinguiéndose únicamente de la que dan en los tanques de las cárceles, en que aquí agregan una taza de leche y dan un poquito de postre, como en el que dan en el comedor del boardess tank. Así que la cosa está peor que en la cárcel. Para ir al común hay que hacer ruido, de manera que vengan a abrir la puerta del cuarto. Que pidan [Ernest E.]Kirk 1 y  [James] Ryckman inmediatamente que me lleven en la cárcel otra vez, sí es que no se me ha de tratar de otro modo. Hasta este momento, que han de ser como las 3 de la tarde, no me ha visto ningún médico.

Ricardo

1 Refiérese a Ernest E. Kirk, abogado socialista de San Diego, California. Miembro fundador de la Liga Anti-interferencia. Junto con el socialista Kaspar Bauer, realizó una campaña a favor de la revuelta magonista en Baja California.