Penitenciaría Federal de los Estados Unidos. Leavenworth, Kansas.
Febrero 5 de 1920

Gus Teltsch
Lake Bay, Wash.

Estimado camarada:
Me refiero a tus dos cartas del 25 y 28 de enero último.
            La decisión tomada por la “Liga Internacional de Defensa de los Trabajadores” está muy justificada . Ciertamente nuestro caso está perdido, no porque la justicia no esté de nuestro lado, sino porque la conveniencia está en nuestra contra. Por esto es que desde un principio sabía yo cuál tendría que ser la resolución de la Corte de Apelaciones; pero si yo quería que se apelara la sentencia, era, por una parte, con el objeto de gozar de mi libertad mientras la causa pasaba por los diversos peldaños de los procedimientos legales, y, por otra, para demostrar, con la decisión final de la Suprema Corte de Justicia, que nunca dudé que sería adversa, que el Gobierno viola la ley que los funcionarios del mismo Gobierno juran sostener. Mis afirmaciones de que el Gobierno es una institución creada para impartir protección a los débiles estarían ampliamente justificadas.
             Así es que ten ánimo y no pierdas las esperanzas. El futuro es nuestro y en mis sueños gozo de antemano. En verdad, viene lento, lento; pero viene, y recuérdalo: él es nuestro; y cuando al fin el futuro rosado se presente, ¡cuán grande será nuestra satisfacción! La misma satisfacción, con la que el jardinero corta el fruto del árbol que ha cultivado.
            No hay nada que haga que estemos desanimados. La vida desenvuelve nuevas formas cada vez más hermosas. La vida nunca cesa de trabajar. La vida nunca pierde un solo movimiento del reloj. Mientras que tú duermes, ella trabaja industriosamente, infatigablemente, en el fondo del mar, en el aire azul, en la tierra fecunda, en los billones de cuerpos celestes que cintilan por dondequiera en el espacio infinito, y como la sociedad humana es parte de la vida eterna, ella obedece la misma ley, y trabaja y se desenvuelve,  adaptándose a nuevas formas, cada vez más hermosas, más de acuerdo con la Justicia, esto es, con la Libertad, porque la Justicia es la piedra angular de la Libertad.
            Recibe un abrazo y mis saludos fraternales. Tuyo por la Justicia.

Ricardo Flores Magón

En carta del 22 de enero de 1920,  dirigida a Gus Teltsch,  Edward D. Nolan secretario de la Liga Internacional de Defensa de los Trabajadores (International Worker’s Defense League), con sede en San Francisco, California, informa de la decisión de no apelar las sentencias contra Ricardo Flores Magón y Librado Rivera ante la Suprema Corte de Justica de Estados Unidos por carecer de medios “debido a los cientos de casos a lo largo del país que han dejado exhaustos nuestros fondos” y por que “las acciones y decisiones de la Corte Suprema en este tipo de casos y los procesamientos anteriores de Magón y Rivera, no permiten abrigar la mínima esperanza razonable de que sea tomada en cuenta nuestra apelación”. E. D. Nolan a Gus Teltsch,  22 de enero 1920; (AJCV).