May 26th of 1921

My dear Nicolás:

Your dear letter of the 16th inst. explains me the cause of your have been silent for so long —you are not entirely well. I am afraid you are suffering from neurasthenia as a result of the severe rheumatic attack. The symptoms you describe are precisely those accompanying neurasthenia. Nothing is better for neurasthenia than hygienic physical exercise and nutritious food. the luxuries that are out of reach of the poor, for the exercise provided by work is an exhaustive one, and the food available is anything but nutritive.
I am so sorry to learn of your terrible plight, my dear Nicolás, and more so when it is so undeserved, for you are not an addict to liquors, drugs or tobacco. I am hopeful, however, that your youth will finally triumph over the maladies afflicting you. I wish it with all my heart.
In November or December, 1918, I wrote a very long letter to comrade Edward Nolan, explaining all about the persecution which landed me here with Librado. Please ask him for a copy for our dear comrade Ruby Herman, so as to comply with her request of data relating to my case. Perhaps comrade Gammons might have some data that she would be glad to get. When you write her please remember her and Emil my fraternal love, and my admiration for their unflinching attitude during this crisis of their existence.
I do not know whether the pamphlets sent my our Owen could reach me. Send them, anyhow, putting them into an envelope as though they were letters, but without accompanying any letter. When you write him tell him how glad I am of hearing from him though it only by time to time.
To comrades Sánchez and Ramírez I send my best regards. Send me comrades Ramirez’ full name and address by return mail. I have received the following letters: From comrade Luis G. Salas, R.2, Box 60, Delia, Texas. Please tell him I can not send back the $5.00 he sent for Librado, but whenever he should have something to send me, he can do it to Librado instead, as he did recently, until the latter had received his five dollars.
Letter from comrade Juan Ruiz, Federación del Trabajo, San Pedro, Coah., Méx. Send him my regards and these of the other fellow’ prisoners. Letter and post cards from Miss Marie Rhein, 224 Denn St., Reading, Pa. My regards to her. Letter and $1.00 from comrade Diego Peña and C. H. Castillo, Phelan, Tex. Glad to know these brave souls are still alive. Fraternal embraces.
Please tell to all these dear comrades how regretful it is for me not be able to write individual letters to each of them as it be desirable, for I am allowed to write but three letters every week, but I would not like to be deprived of their letters, being as they are the links which bind me with life, and the messengers of comradery feelings which put a touch of grace to this crepuscular existence within prison walls that one hesitates whether to call it life or death. Thanks to those letters which I receive, I am able to feel the pulse of the only social force that prevents the species from sinking into barbarism; the only social element that makes history; the very leaven of a true civilization and culture. These letters mean a great deal to me, for at least they are an assurance that there is some idealism left in this extermination of the finer instincts of Man carried on through ages of a systematic repressing and stifling of them.  Not all has been lost then. The Promethian fire has not been quenched by the irated gods, as it took refuge in pure, honest souls wherein it smoulders waiting for the propitious breeze which must set it aflame. So long as these smouldering embers should resist extinction, there is hope.
            Now, my dear Nicolás, I must close this letter. Be of good cheer. Time is passing by, but it would be erroneous to believe that he is passing in vain. he is busy in his eternal task of destruction and creation. Let Injustice believe she is immortal; let her strut about, and shamelessly flaunt her imprudence before Innocence’s astonished eyes; let her have her last carousal… She is doomed! Eternal Time, slowly but surely, has been sapping her very foundations- the credulity and stupidity  of the masses- and it is only a question of time for these foundations to crumble away. Be of good cheer.
Comrade Peña wrote me through Enrique.
Have you received copy of a letter I wrote Mr. Harry Weinberger on the 9th of this month?
With a close embrace your brother says good-bye for this time.

[Ricardo Flores Magón]

26 de mayo de 1921

Mi estimado Nicolás:
            Tu apreciable carta del 16 de los corrientes explica por qué has guardado silencio durante tanto tiempo: no estás del todo bien. Me temo que estés sufriendo de neurastenia como resultado del severo ataque de reumatismo. Los síntomas que describes son precisamente los que acompañan a un estado neurasténico. Y para la neurastenia, nada es mejor que un ejercicio físico higiénico y una alimentación nutritiva, lujos que no están al alcance de los pobres, ya que el ejercicio al que obliga el trabajo es de carácter exhaustivo, y la comida disponible es todo menos nutritiva.
            Lamento enterarme de tu terrible situación, mi querido Nicolás, sobre todo por ser tan inmerecida, pues tú no eres afecto a los licores, las drogas ni al tabaco. No obstante confío en que, a la postre, tu juventud triunfará sobre las enfermedades que te agobian. Lo deseo de todo corazón.
            En noviembre o diciembre de 1918, escribí una larga carta al camarada Edward Nolan, explicándole todo sobre la persecución que me arrastró hasta aquí con Librado. Te ruego le pidas una copia para nuestra estimada camarada Ruby Herman con el objeto de responder a su solicitud de información sobre mi caso. Posiblemente el camarada Gammons pueda tener algunos datos que ella recibiría con gusto. Cuando le escribas, no te olvides de reiterarle a ella y a Emil mi afecto fraternal, así como mi admiración por su inquebrantable actitud ante esta crisis de su existencia.
            No sé si recibiré los panfletos que me envió nuestro Owen. Mándamelos de todos modos; ponlos en un sobre como si fueran cartas, pero sin que ninguna carta los acompañe. Cuando le escribas, dile que me da mucho gusto tener noticias suyas, aunque sea de vez en cuando.
            Le envío mis mejores recuerdos a los camaradas Sánchez y Ramírez. Envíame a vuelta de correo el nombre completo y el domicilio del camarada Ramírez. He recibido las siguientes cartas: del camarada Luis G. Salas, R. 2, Box 60, Delia, Texas; por favor dile que no puedo devolverle los $5.00 que mandó para Librado, pero que cuando quiera enviarme algo, lo haga por conducto de Librado, como hizo hace poco, hasta que Librado haya recibido sus cinco dólares.
            Carta del camarada Juan Ruiz, de la Federación del Trabajo, San Pedro, Coah., México; envíale mis saludos y los de los demás compañeros presos. Carta y tarjetas postales de la Srita. Marie Rhein, 224 Denn St., Reading, Pa.; salúdala de mi parte. Carta y $1.00 de los camaradas Diego Peña y C. H. Castillo, Phelan, Tex.; me alegra saber que estos espíritus valerosos sigan vivos; saludos fraternales.
Te ruego que les digas a estos estimados camaradas que lamento mucho no poder escribirles cartas individuales a cada uno, como sería de desear, debido a que sólo se me permite escribir tres cartas a la semana; pero que, sin embargo, no quisiera verme privado de sus cartas, pues estas son el vínculo que me mantiene en contacto con la vida, pues son las mensajeras de los sentimientos de camaradería que dan un toque de alegría a esta existencia tras los muros de la prisión, tan crepuscular que uno duda entre llamarla vida o llamarla muerte. Gracias a las cartas que recibo, puedo percibir el pulso de la única fuerza social que impide que la especie se hunda en la barbarie, el único elemento social que construye la historia, el único fermento de una verdadera civilización y cultura. Estas cartas tienen un gran significado para mí porque, al menos, me proporcionan la certeza de que aún queda cierto idealismo en medio del exterminio de los más delicados instintos del Hombre que han sobrevivido a lo largo de las eras de represión y asfixia sistemáticas. Y así, no todo se ha perdido. El fuego prometéico no ha sido apagado por las divinidades iracundas, gracias a que se ha refugiado en espíritus puros y honestos en los que sus brasas aguardan una brisa propicia que las haga surgir en llamaradas. Mientras estas ascuas se resistan a extinguirse, habrá esperanza.
            Y ahora, mi estimado Nicolás, tengo que terminar. Anímate. El tiempo pasa, pero sería un error suponer que pasa en vano. Siempre está laborando empeñándose eternamente en destruir y crear. Dejemos que Injusticia se crea inmortal; dejémosla pavonearse a su gusto, y exhibir impúdicamente su imprudencia ante los ojos asombrados de Inocencia; dejémosla montar en su postrer carrusel…¡Está condenada! Tiempo Eterno, lenta pero inexorablemente, ha estado royendo sus cimientos mismos—la credulidad y estupidez de las masas—, y es sólo una cuestión de tiempo para que esos cimientos se deshagan en pedazos. ¡Anímate!
            El camarada Peña me escribió por conducto de Enrique.
            ¿Recibiste copia de la carta que le escribí al Sr. Harry Weinberger el 9 de este mes?
            Con un apretado abrazo se despide por esta vez tu hermano.

[Ricardo Flores Magón]