Leavenworth, Ka[nsa]s, junio 20 de 1921

Consulado de México
Kansas City, Missouri

Estimado señor Villalpando: 1
            Obsequiando sus deseos expresados personalmente 2 , pidiéndome informes sobre la causa de mi prisión y término de mi sentencia, me es grato informar a usted que yo era Editor de Regeneración, un periódico obrero escrito en español y en inglés; que se publicaba en Los Ángeles, Calif. En la edición de Marzo 16 de 1918, publiqué un Manifiesto, escrito por mi, dirigido a los trabajadores del mundo, llamando su atención hacia las condiciones sociales y políticas prevalecientes en todos los países, llegando a la conclusión de que el caos sería el resultado natural de tal anormalidad, en caso que los trabajadores no intervinieran para evitarlo. Librado y yo firmamos el Manifiesto, que fue considerado por el Gobierno como sedicioso y que fue la causa de nuestro arresto; habiendo esto acaecido el 21 del mismo mes de marzo. Fuimos juzgados de acuerdo con la Ley de Espionaje (Espionage Act) en julio del mismo año y el 19 de ese mes, Rivera fue sentenciado a 15 años y yo a 20, de prisión, habiendo comenzado a contar nuestra condena el 15 de agosto de 1918.
            Los acontecimientos que se desarrollaron después de la Guerra probaron que lo que yo había escrito era verdad. El mundo financiero está mortalmente herido a consecuencia de las condiciones por mi preveídas en 1918, y la escasez de trabajo, el hambre y el desastre universal van en aumento tal como se predijo, amenazando hundir a todo el mundo en el caos. Los mismos males que trataba yo de evitar, dando la voz de alerta a los trabajadores, de este peligro, a fin de que pusieran en acción su fuerza económica para regularizar la vida política y social sobre una base de justicia y libertad, que garantizara la paz entre todos los pueblos de la tierra.
            La idea del Gobierno Mexicano de gestionar la libertad de todos los mexicanos que se encuentran presos en los Estados Unidos para el próximo septiembre, Centenario de la Independencia nacional, es muy generosa. Yo no puedo, a pesar de esto, alimentar la ilusión de mi libertad, pues las fuerzas del Dinero son las interesadas en tenerme aquí prisionero hasta mi muerte, pero tengo la confianza de que muchos miles de trabajadores mexicanos que están sufriendo en las prisiones americanas y de los cuales la mayor parte son únicamente víctimas de su ignorancia de la ley, de su miseria, o del prejuicio con el cual en muchas ocasiones se trata a las personas de nuestra raza, se beneficiarán de los esfuerzos del Gobierno Mexicano.
            Debo terminar por ahora, haciendo a usted presente mi estimación y personal aprecio
            Por Ud. Sinceramente,

[Ricardo Flores Magón]

1 El cónsul mexicano en Kansas City,  Luis María Villalpando recibió en abril de 1921, “un oficio en viado por la Asociación Nacional de Moldeadores y Aprendices de la ciudad de México, al presidente, por la cual solicita su intermediación para la liberación de Ricardo Flores Magón y Librado Rivera”. Villalpando se presento en la cárcel de Leavenworth “para tratar el asunto”, y las autoridades lo remitieron a Washington “por tratarse de un asunto federal.”  (Luis MaríaVillalpando a Manuel Téllez, 15 de abril de 1921, (AHSRE-AHEMBWASH, s..f.). El 4 de junio de 1921, el encargado de negocios ad interim, de la embajada mexicana en Washington, Manuel Téllez, le solicitó que indagara ante las autoridades competentes el lugar y las autoridades que sentenciaron a Ricardo Flores Magón y Librado Rivera, los delitos que motivaron las respectivas sentencias, la ley en que se fundaron y el término de las mismas, así como la conducta observada por los presos durante el tiempo de reclusión y, en su caso, la fecha de libertad preparatoria. (Manuel Téllez a Luis MaríaVillalpando, 4 de junio de 1921, (idem.)

2 En el oficio del cónsul Villalpando a Manuel Téllez que acompañaba la carta de RFM, Villalpando escribió: “[..]dado que los señores Rivera y Flores Magón, están sentenciados a largas condenas por graves delitos en contra del Gobierno de este país, y dado también que en estos momentos está en trámite tanto en la ciudad de México como en Washington el delicado asunto del reconocimiento del Gobierno de nuestro país por el de los Estados Unidos, no creí prudente dirigirme por escrito a autoridad alguna para pedir los datos que usted se sirve solicitar por su atento oficio, y tomé la determinación de ir personalmente a Leavenworth, habiendo hecho el viaje el 16 del actual. Fui recibido por el Superintendente de la penitenciaría, quien me trató con la extrema amabilidad, habiéndoseme invitado a la mesa junto con su familia. Para poder tratar el asunto manifesté al warden, señor Biddle, que el objeto de mi visita era tomar informe sobre todos aquellos ciudadanos mexicanos internados en aquella penitenciaría por los delitos más o menos graves, con el fin de solicitar su libertad con motivo del próximo centenario de la consumación de la independencia de México. Ofreció darme esos datos indicándome que si deseaba yo hablar con alguien, podría hacerlo libremente: le manifesté que a nadie conocía, pero le expresé mis deseos de ver algunos de los mexicanos más distinguidos que hubiera en la prisión, y como citara el nombre de Flores Magón que es el encargado de la Biblioteca, pedí que lo llamaran a la casa el mismo señor Biddle, donde tuve una entrevista con dicho señor. Como resultado de esa entrevista, el señor Flores Magón me escribió una carta en inglés de la cual adjunto traducción, que contiene los datos que usted se sirve solicitar. Los señores Flores Magón y Rivera, fueron juzgados por la Corte Federal en el lugar y la fecha que indica la citada carta. Su conducta en la prisión ha sido absolutamente correcta y la fecha en que tiene derecho a la conmutación (to be paroled) es: 1925, para el señor Flores Magón y 1923 para el señor Rivera. La adjunta carta dará a usted una idea de las doctrinas del señor Flores Magón, por las cuales pareciome, por el tenor de la conversación, está verdaderamente fanatizado.” (Luis María Villalpando a Manuel Téllez, 23 de junio de 1921.” (ibid.)