Una credencial (enero de 1901)[1]

 

En la junta general que tuvo lugar ayer, el Comité Liberal de Estudiantes,[2] con cuya presidencia me honro, apreciador de las viriles voluntades y de los vigorosos intelectos, ha electo a Ud. como su delegado para que, con tal carácter, preste su valioso contingente al Congreso Liberal[3] que se reunirá en esta ciudad el 5 de febrero.

Al hacer ese nombramiento el Comité escogió a Ud. porque es uno de los pocos que, haciendo a un lado los sociales convencionalismos y las mundanas complacencias, ha alzándose digna y valerosamente, despreciando las mezquindades de una vida acomodaticia y de un antipatriótico bienestar; porque se ha erguido Ud. —muy por encima de todos los reptiles que, adulando, babean— con la garra del león, dispuesta a clavarse en el rostro de los déspotas y de los miserables; porque Ud. ha entrado en el combate político, leal y sereno, sin más armas que la verdad y sin otro escudo que la justicia; porque ha mostrado Ud. ser heroicamente viril en esta época, calificada con asombroso acierto por el filósofo alemán, de profundamente cobarde.

Por ello se le ha nombrado Representante de los estudiantes potosinos, justicieros, independientes y dignos, en ese Congreso, que de tanta trascendencia será para el Derecho y para la Libertad.

San Luis Potosí, a veintidós de enero de mil novecientos uno.

El Presidente.— ANTONIO DÍAZ SOTO Y GAMA.[4] — El Vicepresidente.—

JOSÉ M. FACHA.[5] — El Secretario.— MOISÉS GARCÍA.[6]

Al C. Ricardo Flores Magón. — México. — D.F.

Tan grande honor, dispensado benévolamente por los dignos estudiantes potosinos, para mi insignificante y humilde personalidad, obliga mi más sincera gratitud.

Bien comprendo que mis escasas fuerzas intelectuales no llegan, ni con mucho, a la altura a que la bondad y la deferencia de los jóvenes estudiantes la encumbran; solamente tengo buena voluntad, que es la que me sostiene en el escabroso campo de lucha política; esa buena voluntad me hace luchar sin descanso, para ver de alcanzar la realización de mis ideales, realización que es tanto más difícil de alcanzar cuanto que la tiranía y el absolutismo nunca han visto con agrado las manifestaciones francas y viriles, que tienden a desenmascarar el abuso y a exhibir de bulto la gangrena de las malas administraciones.

La autocracia trata de disimular su pestilencia, y para conseguirlo,

corta las alas a los audaces que la acosan.

Vuelvo a repetir mis agradecimientos, y a la vez, manifiesto mis deseos de que tan simpática agrupación tenga una vida larga y benéfica, pues que encarna las aspiraciones juveniles, que si alguna vez se extravían, siempre llevan el mérito de la franqueza y el valor.

 

Ricardo Flores Magón

 

 

 

[1] Regeneración, México, D.F., 1a. época, núm. 24, 31 de enero de 1901.

[2] Comité Liberal de Estudiantes, San Luis Potosí, S.L.P. Presidente, Antonio Díaz Soto y Gama; vicepresidente, José M. Facha; secretario, Moisés García. El 21 de ene- ro de 1901 extendieron una invitación a RFM para que participara como su representante en el Congreso Liberal. Véase “Una credencial”, en Regeneración, México, D.F., 1a. época, núm. 24, 31 de enero de 1901.

[3] El Primer Congreso Liberal se inauguró en el Teatro de la Paz de la ciudad de San Luis Potosí, el 5 de febrero de 1901. Contó con la participación de más de 50 delegados de asociaciones y clubes políticos. Se considera el punto de partida de la refundación del Partido Liberal.

[4] Antonio Díaz Soto y Gama (1880-1967). Abogado potosino. Uno de los funda- dores del Club Liberal Ponciano Arriaga. Vivió en el destierro (1902-1904). Junto con Juan Sarabia, presentó un proyecto de ley agraria ante la XXVI Legislatura (1912). Se unió al movimiento zapatista (1914) y fue uno de sus delegados en la Convención de Aguascalientes. Permaneció vinculado a aquel movimiento como promotor del pro- grama agrario contenido en el Plan de Ayala hasta 1920, año en que fundó y dirigió el Partido Nacional Agrarista (PNA). A partir de 1932 fue profesor de derecho agrario en la Facultad de Jurisprudencia. Escribió, entre otros títulos, La revolución agraria del sur y Emiliano Zapata su caudillo.

[5] José María Facha (1880-1957). Abogado y periodista potosino. Dirigió La Pluma, “Publicación quincenal de temas literarios” (1899); colaboró en Renacimiento (1901), El Demófilo y La Revista Moderna. Encarcelado dos veces en 1901 y 1902. Miembro fundador del Club Liberal Ponciano Arriaga. Abogado defensor de Camilo Arriaga, Juan Sarabia y LR en 1902. Al ser liberado dejó la actividad política.

[6] Moisés García. Abogado potosino. Distanciado de los liberales, fue nombrado, a fines de 1904, juez de Primera Instancia de Río Verde, San Luis Potosí. Un abogado del mismo nombre, y con el cargo de juez Primero de Instrucción, fue enviado por Porfirio Díaz, en 1906, “para estudiar los últimos asaltos en la frontera”. García buscó, a través de las autoridades judiciales y federales de los Estados Unidos, la extradición de los liberales implicados en tales “asaltos”. No logró su cometido.