Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano.

To All Americans Who Cherish the Ideal of Liberty (31 de agosto de 1910)[1]

 

You who have helped us in the past, we beg of you that you may help us again, in order that we may rob the Conspirators of the fruits of the persecution they have visited upon us.

For three years past we have endured the unspeakable humiliations of prison confinement in your country, not for any just of lawful cause, but by reason of an infamous plot entered into between the bloody tyrant who rules our nation and the Captains of Industry who prey alike upon yours and ours.

Today we are free. Doubtless this is partly because those who would afflict us fear the sentiment that your agitation has aroused in our behalf. But there is no question that it is also partly because the Conspirators believe that in our three years’ confinement their ends have been accomplished. They know that our organization has been destroyed, our resources drained, and they feel that we will be unable again to imperil their domination of our unhappy people.

But, while our organization has been destroyed and our resources drained, our spirits remain unbroken. Our country is still stained with the blood of dying slaves. Millions of our people are held in peonage. Thousands are at this moment enduring afflictions for no other reason than that they are opposed to these barbarous conditions.

Today our country needs us more than ever before. As never before our people are aroused against the Dictador and are determined to end his rule. As never before the conditions are ripe for fruitful labor in the interests of labor and of humanity in Mexico. We must work.

It is because of these things that we are coming to you, asking that you help us in taking up our work where we left it off three years ago. Those three years are gone, they are wasted. We can never have them back. The American people can never reimburse us for the sufferings to which we have been unjustly subjected in those three years.

But there is one thing that the American people can do—one thing that will, in part, efface the shame of having permitted the violation of your dearest American principle, the protection of political refugees. That is to put us financially in a position where we can go on at once with our campaign for the abolition of slavery, peonage, and every form of political oppression that exists in Mexico.

As a vehicle of our agitation, as a hub of the fighting organization that we propose to build, we need a newspaper. We wish to start with a circulation of at least 10 000 copies, and in order to secure the secondclass privileges, we must have 5 000 subscriptions at once. The newspaper will be printed in the Spanish language and will be issued weekly from Los Angeles. We need a small printing plant. With this much of a start you can depend upon us to carry forward our work ourselves.

To begin our campaign properly we ought to have $2 000 cash. At a magnificent demonstration in our honor given by the Socialist Party of this city Sunday night, August 7th, the sum of $414.00 was collected for us. A few such meetings would strike terror to the hearts of those who would persecute us and at the same time put us in a position to launch a most vigorous campaign. Of Socialist locals we ask that such meetings be held. Set aside one of your early meetings for a discussion of Mexico and take up a collection to add to our fund. Of individuals we ask contributions, sums large or small, whatever you can afford. This can be sent in the form of direct donations or as subscriptions to our paper.

The subscription rates will be as follows:

For 1 year, $2.00; for 6 months, $1.10; for a 3 months, $0.60. Americans who wish to take up the study of Spanish will find our paper a weekly stimulus in this regard. All Americans friendly to our movement and residing in towns where Mexicans live will help our cause greatly by sending us a list of the Mexicans or getting them to subscribe for the paper.

Of newspaper editors, of labor papers, Socialist papers, or any others who sufficiently appreciate the world movement for democracy to take an interest in our cause we ask that this appeal be printed.

Believing in our hearts that we shall be accorded a ready response

to this letter, we are.

Yours for the triumph of labor.

 

Los Angeles, Cal., August 31, 1910

A.I. Villarreal. R. Flores Magon. Librado Rivera

Address, 519 ½, E. Fourth St.

 

 

A todos los norteamericanos que aman el ideal de Libertad

A ustedes, que ya con anterioridad nos han prestado ayuda, les pedimos que hagan un esfuerzo para ayudarnos una vez más con el propósito de que podamos arrancar a los Conspiradores los frutos de la persecución que han emprendido en contra nuestra.

Durante los últimos tres años, sufrimos la indescriptible humillación de estar recluidos en la cárcel de su país, y no por alguna causa legal o justa, sino en razón de una infame conspiración urdida entre el sanguinario tirano que gobierna nuestra nación y los capitanes de la industria que nos explotan tanto a nosotros como a ustedes.

Hoy somos libres.[2] Es indudable que esto se debe, en parte, a que aquellos que nos atacan han tenido miedo de los sentimientos que han despertado las acciones de agitación que ustedes han promovido en favor nuestro. Pero no hay duda de que esto también se debió al hecho de que los Conspiradores confían en que, como consecuencia de nuestros tres años de encarcelamiento, sus propósitos se han cumplido. Saben que nuestra organización ha sido destruida, que se han agotado nuestros recursos, y suponen que somos incapaces de volver a poner en riesgo su imperio sobre nuestro infortunado pueblo.

Sin embargo, pese a que nuestra organización ha sido destruida, y se han agotado nuestros recursos, nuestros espíritus permanecen inflexibles. Nuestro país sigue teñido con la sangre de esclavos moribundos. Nuestra gente sigue sometida por millones al peonaje. Son millares quienes padecen penurias en este momento tan sólo porque se oponen a esas condiciones bárbaras.

Hoy en día nuestro país nos necesita más que nunca. Nunca como ahora nuestro pueblo se ha levantado contra el Dictador, dispuesto a acabar con su gobierno. Nunca como ahora las condiciones han sido tan propicias para emprender en México acciones fructíferas en favor de los trabajadores y de la humanidad. Debemos trabajar.

Éstas son las razones por las que nos estamos dirigiendo a ustedes, pidiéndoles que nos ayuden a reanudar nuestro trabajo en el punto en que lo dejamos hace tres años. Esos tres años se han ido, se perdieron. Nunca podremos hacerlos volver. El pueblo norteamericano nunca podrá resarcirnos de los sufrimientos a los que fuimos injustamente sometidos a lo largo de esos tres años.

No obstante, hay algo que el pueblo norteamericano sí puede hacer —algo que, en parte, borrará la vergüenza de haber permitido la violación de su más preciado principio americano: la protección de los refugiados políticos. Esto es colocarnos económicamente en una posición en la que podamos reanudar de inmediato nuestra campaña por la abolición de la esclavitud, el peonaje y toda forma de opresión política que existe en México.

Necesitamos un periódico que sea el vehículo de nuestra agitación, eje de la organización combativa que nos proponemos levantar. Deseamos comenzar con un tiraje mínimo de 10000 ejemplares y, para poder conseguir los privilegios de correspondencia de segunda clase, es preciso contar de inmediato con 5 000 suscripciones. El periódico será publicado en español y editado semanalmente en Los Ángeles. Necesitamos una pequeña imprenta. Pueden tener la certeza de que esto será suficiente para que nosotros mismos podamos comenzar el trabajo.

Necesitamos $2 000.00 dólares en efectivo para comenzar eficientemente nuestra campaña. Durante una magnífica manifestación organizada en nuestro honor por el Partido Socialista de esta ciudad el domingo 7 de agosto por la noche, se recaudó la cantidad de $414.00 dólares para nosotros. Unos cuantos mítines como ése sembrarían el terror en los corazones de quienes nos persiguen y, al mismo tiempo, nos darían la oportunidad de lanzar la más vigorosa de las campañas. Exhortamos a las organizaciones socialistas locales a que organicen mítines semejantes. Dediquen alguna de sus próximas reuniones para discutir el tema de México, y hagan una colecta para recabar fondos a nuestro favor. Necesitamos también aportes individuales, grandes o pequeños, con lo que cada uno pueda contribuir. Éstas pueden hacerse en forma de donativos directos o como suscripciones a nuestro periódico.

La tarifa de suscripciones es la siguiente:

Por un año, $2.00 dólares; por seis meses, $1.10; por tres meses, $0.60. Los norteamericanos que deseen emprender el estudio del español encontrarán en nuestro periódico un estímulo semanal a ese respecto. Los norteamericanos amigos de nuestro movimiento que vivan en ciudades en las que haya residentes mexicanos ayudarán considerablemente a nuestra causa si nos envían la lista de esos mexicanos o si los convencen de que se suscriban al periódico.

A los directores de periódicos, a las publicaciones obreras, a los diarios socialistas y a todos aquellos que estén suficientemente comprometidos con el movimiento democrático como para interesarse en nuestra causa, les pedimos que impriman este llamado.

Convencidos en nuestros corazones de que contaremos con una respuesta favorable a esta carta, quedamos de ustedes.

Por la victoria de los trabajadores.

 

Los Ángeles, Calif., a 31 de agosto de 1910

A.I. Villarreal. R. Flores Magón. Librado Rivera 

Domicilio: 519½, E. Fourth St.

 

 

 

[1] Regeneración, Los Ángeles, Calif., 4a. época, núm. 1, 3 de septiembre de 1910.

Traducido por Rodolfo Alcaraz.

[2] El 3 de agosto de 1910, RFM, AIV y LR salieron de la penitenciaría federal de Florence, Ariz., luego de permanecer en prisión desde septiembre de 1907. Su excarcelación fue celebrada por simpatizantes del PLM y miembros de la Western Federation of Miners y del Partido Socialista de los Estados Unidos, quienes, el 7 de agosto, organizaron un mitin en el Labor Temple de Los Ángeles para saludar la liberación de los miembros de la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano.