Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano. A los rebeldes (24 de febrero de 1912)[1]

 

Rebeldes de cualquier bandería: no dejéis de fusilar a todo jefe u oficial que impida que los pobres tomen de las tiendas, almacenes, trojes, etcétera, etcétera, lo que necesitan.

No dejéis de fusilar a los jefes y oficiales que se opongan a que los habitantes de las regiones en que operáis tomen desde luego posesión de la tierra y de la maquinaria de producción.

Si no hacéis eso, la sangre que se ha derramado y la que se está derramando sólo servirá para que se encarame sobre el pueblo mexicano un nuevo tirano.

¡A expropiar!

 

 

 

 

[1] Regeneración, Los Ángeles, Calif., 4a. época, núm. 78, 24 de febrero de 1912.