Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano. A protestar (20 de abril de 1912)[1]

 

Compañeras y compañeros:

Os invitamos a que firméis el cupón que va al calce, y si os es posible conseguir firmas, añadid al cupón tantas hojas con firmas como sea necesario, y poned todo eso dentro de un sobre con la siguiente dirección: Mr. William H. Taft, Washington, D.C., U.S.A.

Si tenéis amigos en otros países del mundo, invitadlos a que hagan otro tanto; pero sin tardanza, desde luego, sin esperar a que se nos aplaste para formular después innecesarias protestas.

Si alguna vez habéis enviado vuestra protesta a Taft, hacedlo otra vez. Procurad que la protesta se imprima en todos los idiomas, para demostrar de esa manera que hay solidaridad internacional. Cuando los gobiernos y las burguesías comprendan que todos los desheredados estamos unidos para defender los intereses de nuestras clase, se evitarán los atentados gubernamentales y, por el hecho mismo de nuestra solidaridad, se acercará el día de la redención que con ansia esperamos todos los hambrientos de la Tierra.

Al mismo tiempo, enviadnos fondos para defendernos, y agitad, agitad, agitad sin cesar.

Enviad toda la correspondencia y dinero a Manuel G. Garza, 914 Boston St., Los Ángeles, Cal., U.S.A.

Vuestros hermanos.

 

Ricardo Flores Magón. Enrique Flores Magón. Librado Rivera. Anselmo L. Figueroa

 

 

Cupón de protesta

Protesto contra la farsa del proceso que se instruye en la ciudad de Los Ángeles, California, a los revolucionarios mexicanos Ricardo y Enrique Flores Magón, Librado Rivera y Anselmo L. Figueroa, por el “delito” de fomentar la Revolución Económica del proletariado mexicano.

En los Estados Unidos se han fomentado revoluciones de Cuba, Nicaragua, Honduras, Guatemala, Haití, Santo Domingo, y otros países, y aun con su consentimiento, Francisco I. Madero y sus hordas filibusteras violaron las leyes de neutralidad de los Estados Unidos, y aun fue robado un cañón de un paseo público de El Paso, Texas, por las mismas hordas, sin que se pensase en aplicar esas elásticas leyes. Ud. mismo, William H. Taft, ha violado las leyes de neutralidad al permitir que los esbirros del despotismo mexicano pasasen por territorio americano para batir a los nuestros que luchan por Tierra y Libertad.[2]

Reclamo, con toda energía, la absoluta libertad de los revolucionarios mexicanos, sin condiciones de ninguna clase. El proceso que se les sigue constituye un ultraje a la civilización, ultraje que condenamos los que nos ganamos la vida con el sudor de nuestra frente.

Si los Estados Unidos no quieren recibir el dictado de BÁRBAROS por apoyar con sus actos la esclavitud del proletariado mexicano, hay que acabar con esa clase de procesos que lastiman los intereses de la verdadera justicia, la que no está escrita en leyes, la que reside en la conciencia humana.

 

Firma                                                                              Fecha                              Residencia                                                                              

 

 

 

 

[1] Regeneración, Los Ángeles, Calif., 4a. época, núm. 86, 20 de abril de 1912.

[2] En febrero de 1911, el gobierno de William H. Taft autorizó que las tropas del ejército porfirista cruzaran un trecho del territorio estadunidense para combatir a las fuerzas del PLM que peleaban en Baja California.